
Una mudanza suele ser una mezcla de ilusión y estrés, y empaquetar las cajas es justo la parte que más se atraganta. Tranquilo: con esta guía vas a empaquetar tus cosas de forma eficiente y segura.
1. Preparación: primero descartar, luego empaquetar
Antes de empezar a empaquetar conviene hacer limpieza a fondo. Piensa qué necesitas realmente en tu nueva casa y qué puedes donar, vender o tirar. Para los muebles y trastos grandes, casi todos los ayuntamientos españoles ofrecen recogida gratuita de enseres previa cita, o puedes llevarlos tú mismo al punto limpio; lo que esté en buen estado se vende rápido en las apps de segunda mano. ¿Y las cosas que quieres conservar pero que no caben en el piso nuevo? Entonces te compensa alquilar un trastero.
En storabble seguro que encuentras un trastero cerca de ti, y en nuestra guía te explicamos cómo calcular el tamaño que necesitas.
2. Consigue las cajas adecuadas
Hazte con cajas de mudanza de calidad y en varios tamaños. Las pequeñas son ideales para lo pesado, mientras que en las grandes conviene meter lo ligero. Para transportar la vajilla sin roturas merece la pena una caja específica con separadores. Consigue también el resto del material: papel de burbujas, papel de embalar, relleno de poliestireno y, sobre todo, precinto en abundancia.
3. Clasifica lo que vas a mudar
Agrupa tus cosas con criterio para poder encontrarlas y colocarlas fácilmente después. Puedes agruparlas por habitación o por categorías: toda la ropa, todos los aparatos electrónicos, todos los libros, etc. Piensa sobre todo en qué objetos son frágiles y cuáles vas a necesitar nada más llegar.
4. Empaqueta las cajas de forma sistemática
Dobla bien las solapas del fondo y refuérzalas con precinto. Después ya puedes empezar:
Cubre el fondo con relleno de poliestireno: antes de meter nada, cubre la base de la caja. Para objetos frágiles esa capa debería tener unos 5 cm; para los no frágiles, la mitad. Una vez colocados los objetos, rellena los huecos y deja sitio arriba para otra capa.
Envuelve lo frágil en papel de burbujas: tazas y platos conviene envolverlos para protegerlos. Para cosas algo más resistentes, como marcos de fotos o pantallas de lámpara, el papel de embalar suele funcionar mejor.
Coloca los platos de canto: evita apilar objetos planos como los platos; ponlos en vertical dentro de la caja. Con una caja de vajilla es facilísimo.
Guarda bien las piezas pequeñas: mete los objetos pequeños y no frágiles en bolsas zip transparentes antes de ponerlos en la caja.
Separa lo que vas a necesitar el primer día: todo lo que necesites nada más llegar debería ir en su propia caja, para que la encuentres enseguida.
Como norma general, coloca primero lo pesado y encima lo ligero. Una caja nueva y en buen estado aguanta unos 23 kg, pero conviene no pasar de 14 kg. Y si vives en una finca antigua sin ascensor —algo habitual en los cascos históricos de Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla—, baja ese límite a 12 kg: vas a agradecerlo en el cuarto piso.
5. Etiquetar: la clave de la organización
Mientras empaquetas, etiqueta las cajas de forma clara. Algunas categorías útiles:
Asegúrate de marcar las cajas con objetos frágiles por sus cuatro lados. Si quieres reutilizar las cajas o pasárselas a alguien después, usa etiquetas o cinta de carrocero para escribir sobre ellas.
6. Deja libres las asas
No tapes con precinto los agujeros de agarre de las cajas. Cargarlas después será mucho más cómodo.
7. Objetos especiales
Algunas cosas piden atención extra. Para transportar un televisor, lo mejor es su caja original si la conservas. Si no, mételo en otra caja, pero protégelo antes con papel de burbujas o mantas y colócalo siempre de pie. Los espejos y cuadros van siempre en vertical y envueltos en papel de burbujas; hay cajas específicas que ayudan mucho.
Con las lámparas hay que tener especial cuidado, porque suelen ser frágiles y tener formas raras. Quita todas las piezas sueltas y embala por separado el pie y la pantalla, con papel de burbujas y papel de embalar.
8. Piensa en el transporte
Decide cómo y en qué orden vas a transportar las cajas. ¿Te encargas tú de los muebles o contratas una empresa de mudanzas? En muchas ciudades españolas necesitarás además pedir al ayuntamiento la reserva de espacio en la calle para el camión, y en escaleras estrechas es habitual recurrir a un montamuebles o plataforma elevadora: reserva ambas cosas con antelación, sobre todo a final de mes.
9. Contrata un seguro
Por muy bien que planifiques, conviene estar cubierto para lo peor. Un seguro de mudanza te da la protección necesaria si pasa algo inesperado. Comprueba también qué cubre ya tu seguro de hogar durante el traslado, porque a veces te ahorra contratar otro.
10. Ojo con el calor
Si te mudas en pleno verano, no dejes las cajas cargadas dentro de la furgoneta al sol: el interior de un vehículo cerrado en agosto pasa de largo los 50 °C. Velas, productos de cosmética, discos de vinilo y aparatos electrónicos son los primeros en sufrirlo. Carga a primera hora de la mañana y deja lo delicado para el último viaje.
11. Guardar temporalmente o almacenar
¿Hay cosas que quieres conservar pero que no van a entrar en el piso nuevo? Entonces puedes alquilar un trastero cerca de ti. Con storabble comparas trasteros en toda España y encuentras el que mejor encaja. Y si lo que te preocupa son los muebles, echa un vistazo a nuestra guía sobre cómo guardar muebles.
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